Política y Economía

Acompañar situaciones de violencias en el verano

Por Redacción La Tinta • 05/01/2021 11:00 • Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

Sabemos que en el verano las violencias no se toman vacaciones. Al aumento de situaciones, se le suma la desorientación respecto a los espacios de atención en enero y febrero. Conversamos con compañeres de Casa Comunidad, espacio que acompaña a personas en situación de violencia en Córdoba, quienes nos comparten información útil para tener a mano los primeros meses de 2021. Ayudanos a compartir.

Redacción La Tinta

“Cuando una persona sufre violencia por cuestiones de género, hay diversos caminos que se abren. Lo más importante es acompañarnos, darnos aliento, suspendiendo el juicio y siendo respetuosas con las decisiones que deben ser tomadas por la persona violentada”, nos explican les compañeres de Casa Comunidad.

Este espacio se creó hace cinco años, ante la urgencia de saber qué hacer en las situaciones de violencia al interior de la organización Encuentro de Organizaciones. Unes veinte compañeres ensayan, desde entonces, estrategias para acompañarse en comunidad, convidando las herramientas para multiplicar espacios y redes.

Cuando parecen aumentar las situaciones de violencias, hay desorientación por vacaciones y mientras el Estado funciona a media máquina, les consultamos con qué recursos contamos en el verano. “La denuncia es una de las posibilidades, pero no la única ni la mejor. Eso depende de las situaciones, porque cada caso es particular. Lo más importante siempre son las redes, tener información certera a mano y estar acompañadas”, aclaran.

“Lo primero que tenemos que tener presente cuando acompañamos a alguien que sufre violencias de género es escuchar y preguntarle: ¿qué esperás o querés que suceda? A partir de ese escenario, podemos pensar cuáles son las mejores formas de acompañarla y ayudarla a atravesar su proceso”. Sin embargo, remarcan que siempre debemos estar atentas al riesgo que tiene la situación: “Si la persona siente miedo, o nosotres sentimos que la situación es extremadamente riesgosa para su vida, entonces, es importante no dudar y denunciar, para conseguir la protección urgente y evitar que todo empeore”, explican.

Nunca estamos soles

Cuando atravesamos una situación de violencia, la dinámica de esta nos lleva a estar aislades y vulnerables. Sentimos que no tenemos opciones. Hemos aprendido de la violencia a quedarnos callades. Por eso, es sumamente valioso para esa persona saberse acompañada. Tenemos que hacerle sentir que estamos ahí, para cuando decida salir. Porque sí, la salida de la situación violenta es una decisión personal e íntima, que nunca puede ser forzada. “Si la persona no asume que se encuentra violentada, cualquier estrategia que intentemos aplicar será infructífera, no podemos obligarla a hacer algo para lo que no está preparada. Nuestro lugar es acompañar, estar”, expresan desde Casa Comunidad.

La situación y las decisiones son de la persona, no nuestras. “La escucha atenta y amorosa, el respeto y el cuidado son elementos fundamentales. Tenemos que evitar juzgarla e imponer lo que pensamos que nosotres haríamos si estuviésemos en su lugar. Es su proceso, su decisión”, nos dicen y explican que esta actitud evita, además, que nos frustremos y permite que el acompañamiento sea sostenido.

Herramientas del Estado

Hace unos años, Córdoba adoptó una política de géneros que, aunque todavía deficiente, logró unificar algunos de los caminos posibles para ser escuchades por las instituciones. El Polo Integral de la Mujer funciona en la calle Entre Ríos 680 en Córdoba capital y condensa la mayoría de las políticas, “pero, a diferencia de lo que el sentido común nos marca, no es un lugar de ‘denuncia’, sino de escucha y acompañamiento. Podemos ir allí simplemente a pedir un oído para discernir cuál es el mejor camino para nosotres”, nos dicen les compañeres.

En la mesa de entrada del Polo, se puede pedir ese acompañamiento, una entrevista en donde psicólogues y trabajadores sociales escuchen y elaboren, de manera conjunta con la persona violentada, los pasos a seguir.
Si el camino elegido es la denuncia, podemos ir al primer piso del Polo, donde se encuentra la Unidad Judicial de Violencia Familiar. Pero esta posibilidad no siempre es accesible a todes, por la distancia en la misma ciudad o por habitar en otras ciudades y pueblos de la provincia de Córdoba. En algunas localidades, esta pata del Polo llegó con los Puntos Mujer, en donde deberíamos encontrar esos asesoramientos.


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