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Komar, cuando el partido se juega en la sociedad

El capitán de Talleres hizo una importante donación a la estructura juvenil del Club. Un nuevo gesto de un jugador con compromiso político y social.

Juan Cruz y una de sus actividades sociales. Foto: pàgina Fundación IgualAr)

No es habitual que un futbolista opine de política, acompañe causas sociales o hable de libros. Cuando llegó de Boca con sólo un puñado de partidos jugados, era una apuesta para el club, que se concretó, pero que no sólo lo disfruta Talleres.

El compromiso social de Juan Cruz Komar no es desconocido por nadie. Creó la Fundación IgualAr, se lo ve en comedores y clubes barriales compartiendo un picado o un mate cocido. También en actividades sociales y culturales como un ciudadano más. Sin los flashes y las cámaras que tiene cuando juega en el Kempes para Talleres, pero con la convicción de que hay una camiseta que hay que ponerse, la de las causas sociales.

En esta ocasión realizó una importante donación para la estructura juvenil del Club Talleres donde viven jugadores de las divisiones inferiores tanto de los planteles de AFA como de la Liga Cordobesa.

Según la página del club “El objetivo del aporte de Komar es la adquisición de equipamiento que serán destinados a mejorar las condiciones de estudio, recreación y calidad de vida de nuestros jugadores”. Entre los elementos donados se encuentran computadoras, impresora, biblioteca, mesa de ping pong, proyector, pantalla para el salón comedor, elementos para actividades artísticas e instrumentos musicales.

Recorrido dentro y fuera del fútbol

En su Rosario natal formó parte de las inferiores de Renato Cesarini. De allí es llevado a Boca en el año 2010 donde debuta en primera en el año 2014. Con pocas chances de jugar en el equipo de la Ribera, a mitad de año 2016 es prestado a Talleres que recién subía al Nacional B. Con Frank Kudelka en el banco y el “Cholo” Guiñazu como emblema, la “T“ logra el ansiado retorno a primera división. Komar ya consolidado en el elenco titular se fue ganando el cariño de la hinchada llegando a ser capitán y referente del equipo. Por su parte, él fue retribuyendo el cariño en gestos y acciones no sólo para la parcialidad albiazul, sino para la sociedad cordobesa en general.

Defensor de la causa Palestina, críticode la xenofobia, en particular con la discriminación a la comunidad boliviana que es muy usada por la hinchada de Talleres.para denigrar a sus adversarios. Komar parece no caer en los lugares comunes de los futbolistas. En los ratos libres que le queda en el fútbol apoya comedores, participa de charlas en clubes barriales, llevó a jugadores de la pensión al Espacio para la Memoria La Perla y asistió a marchas y convocatorias populares. Algo que no es común en el ambiente del fútbol, él lo vive con naturalidad. Cuando le hacen entrevistas no oculta sus preferencias políticas y su visión del mundo. Incluso en enero del 2018 comentó que el “vestuario de Boca eran muy gorila” en el periódico Tiempo Argentino y recibió a recriminación de Pablo Pérez.

Hoy Juan Cruz, en el Mundo Talleres y en el ambiente del fútbol no necesita hacer mucho más. Es capitán y referente, siempre está latente una venta al exterior y, por su juventud, la selección no es un imposible. Pero que, en las cuestiones sociales, es un jugador más que juega para el el equipo que quiere un mundo más justo e igualitario.

Capaz porque es importante marcar un gol y ser aclamado en un estadio repleto. Pero, se sabe, los goles más importantes no se marcan en una cancha, sino fuera de ella.

Son los goles que valen de verdad.