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América Latina y el Caribe ante dos mundos que son uno

Javier Tolcachier habla sobre las nuevas potencias económicas y el desequilibrio del esquema de poder ideado, hace tantos años ya, por los estadounidenses. Un mundo en cambio histórico.

Por Redacción La Ranchada • 10/11/2022 16:15 • Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

Desde una mirada geopolítica, el contexto más general del momento es el intento de los Estados Unidos de detener su caída como poder unipolar y no querer aceptar la consolidación de un mundo multipolar, con reglas de juego mucho más equilibradas que las establecidas luego de 1945, que impusieron una decisiva infuencia estadounidense en el esquema de relaciones internacionales.

Hoy queda ya a las claras que el ascenso de China a potencia económica de primer rango, la recomposición de Rusia como factor de peso en términos energéticos, militares y geopolíticos, la mayor gravitación de India, Irán, Turquía y otros países del Asia, la estructuración en bloques como el BRICS, la ASEAN, la Organización de Cooperación de Shanghai, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la Unión Euroasiática o la Unión Africana de Naciones han desequilibrado el esquema de poder único ideado por los estrategas estadounidenses, promoviendo el camino a una mayor independencia y soberanía en relación a sus apetencias.

Como contraparte, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha ido expandiendo sus fronteras contrariamente a lo acordado en 1990 con el entonces Secretario General del PCUS Mijail Gorbachev. Desde entonces, ha sumado 14 nuevos países hacia el Este, totalizando en la actualidad 30 miembros. Aunque proclama un espíritu defensivo, este bloque ha actuado militarmente en Kuwait, Yugoslavia, Afganistán, Irak, Siria y Libia, mostrando su carácter ofensivo.

La reciente constitución del eje militar AUKUS entre Australia, el Reino Unido y los Estados Unidos junto a la reunión cumbre realizada en Marzo de este año en el desierto del Neguev entre los gobiernos de Israel, Estados Unidos, Egipto, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y Marruecos con el objetivo de constituir una alianza fundamentalmente contra Irán, nos hablan de la configuración de un esquema confrontativo contra las potencias emergentes.

El permanente ataque en América Latina a gobiernos de izquierda o de orientación progresista, sumado a eventos de carácter destituyente en zonas próximas a Rusia como los disturbios en Bielorrusia y Kazajistán o la provocación a China con la vista de Nancy Pelosi a Taiwán, nos hablan de una estrategia global en la que Estados Unidos intenta por todos los medios, detener la nivelación de poder mundial y seguir intentando ser potencia única, apoyado sobre todo en el desperdicio de miles de millones de dólares en pertrechos militares.

Por su parte, el hecho de que los países de la Unión Europea, ante sus propias dificultades, comenzaran a volcar su mirada hacia el enorme peso demográfico y económico del Oriente, sobre todo al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, a los fabulosos negocios derivados del proyecto chino de la Franja y la Ruta o al aumento de la provisión de energía barata desde Rusia a través de nuevos gasoductos como el NordStream II, encendió las alertas del Estado profundo estadounidense, quien sin duda alentó la salida del Reino Unido de ese bloque para debilitarlo y alimentó el alzamiento de 2014 en Ucrania. El intento de unir a este país a la OTAN y eventualmente dotarlo de armamento nuclear, fueron un factor desencadenante de la operación militar rusa en curso.

El objetivo estadounidense con esta avanzada es sin duda re-disciplinar a Europa, crear una nueva Cortina de Hierro para impedir la posible cooperación con Asia y que el continente europeo, que nunca dejó de estar ocupado militarmente luego de la última conflagración mundial, no logre alcanzar una mayor autonomía.

Otro aspecto de profundo calado geohistórico en la coyuntura es la ilegítima pretensión de Occidente de continuar siendo la cultura preeminente en el mundo, manteniendo algo del bienestar obtenido del expolio y la vejación de millones de seres humanos en sus antiguas colonias, bienestar que hoy ya se encuentra en franca disminución para la mayoría de sus habitantes .

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FUENTE: La Ranchada. Por Javier Tolcachier.