Cooperativismo

Declaración del Primer Congreso Latinoamericano de Comunicación Ciespal – Felafacs

Del 19 al 21 de octubre se realizó en Quito, Ecuador el Primer Congreso Latinoamericano de la Comunicación convocado por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal) y la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (Felafacs). Durante esos días más de tres centenares de comunicadoras y comunicadores de la región reflexionaron sobre distintos ejes temáticos con el propósito de proyectar nuevas miradas y perspectivas de acción comunicacional basadas en lo colectivo.

Por Redacción Esfera Comunicacional • 03/11/2023 10:31 • Tiempo estimado de lectura: 5 minutos

Durante la última jornada, el Congreso emitió la Declaración de Quito en la que plantea que «frente al capitalismo y auge del neoliberalismo, la comunicación debe intervenir en favor de las transformaciones ecosistémicas con visión de justicia social, de género y climática», al tiempo que plantea «incorporar a la comprensión de la comunicación, enfoques de derechos humanos, de género, afrodescendientes e interculturalidad» y propone revisar «los planes de estudio y mallas curriculares de las carreras de comunicación social y periodismo de Latinoamérica», entre otras cuestiones. A continuación, el texto completo de la Declaración:

En la ciudad de Quito, a los 21 días del mes de octubre del 2023, las organizaciones de comunicación; facultades de comunicación social y periodismo; personas académicas, investigadoras y estudiosas de la comunicación, reunidas en el marco del Primer Congreso de Comunicación Latinoamericana CIESPAL-FELAFACS,

Considerando:

Que el capitalismo, en todas sus formas, es la causa de las desigualdades y la destrucción de los ecosistemas.

Que la mirada e imaginarios antropocéntricos afectan gravemente a los ecosistemas que nos dan vida.

Que la desigualdad de género y las violencias por razones de género, provoca graves afectaciones y discriminaciones sociales, políticas y económicas inaceptables.

Que los conflictos bélicos, viejos y nuevos, ponen de relieve la ausencia de diálogos y la necesidad de trabajar, renovar y reforzar la comunicación para la paz.

Que la pandemia por covid-19, demostró la incapacidad para generar modelos de comunicación más participativos alejados de la virtualidad, mostrando claramente todos los riesgos de la hiperdigitalización de la vida.

Que los planes de estudios de las carreras y programas de comunicación social y periodismo no se orientan hacia los desafíos que la humanidad necesita afrontar.

Que la exclusión educativa (profundizada en la pospandemia) genera mayor inequidad e injusticia social.

Que consideramos, junto con la Unesco, que la hiperinformación, desinformación y noticias falsas generan infodemia e infoxicación y ponen en riesgo las democracias.

Que la persistente concentración mediática, afecta a la democratización de la comunicación poniendo en riesgo la pluralidad.

Que los avances en políticas nacionales de comunicación, aporte fundamental del pensamiento crítico latinoamericano, han sido frenados por intereses económicos y políticos globales.

Que la violencia, persecución y censura contra periodistas se ha incrementado alarmantemente, como consecuencia de la falta de protocolos adecuados de parte de los medios y la inacción de los Estados.

Que, la precarización de las condiciones de trabajo de las personas que laboran en los medios afecta la independencia y la calidad en el ejercicio de la comunicación. 

Que la alfabetización crítica mediática sigue estando ausente en los planes de estudio, en todos los niveles educativos.

Con estas consideraciones, declaramos:

  1. Frente al capitalismo y auge del neoliberalismo, la comunicación debe intervenir en favor de las transformaciones ecosistémicas con visión de justicia social, de género y climática.
  2. Proponemos incorporar a la comprensión de la comunicación, enfoques de derechos humanos, de género, afrodescendientes e interculturalidad.
  3. Repensar el antropocentrismo para considerar la mirada biocéntrica, sin la cual no se garantiza el derecho a vivir la vida.
  4. Rechazamos el extractivismo en todas sus formas, especialmente, el referido al campo académico. Proponemos que se incluyan políticas de investigación y nuevas metodologías apegadas al territorio.
  5. Proponemos modelos de medición propios, para la calidad de las investigaciones y superar las métricas mercantilistas.
  6. Los planes de estudio y mallas curriculares de las carreras de comunicación social y periodismo de Latinoamérica deben ser revisadas en torno a propuestas críticas que den mayor énfasis a la investigación, estudio y construcción de teorías y metodologías favorecedoras de las ecotransiciones.
  7. Reconocemos el impacto potencial que tiene la mala práctica en la producción y difusión de información, en la salud mental de quienes reciben información a través de los medios, sean estos digitales o abierto. Las y los periodistas deben asumir su responsabilidad en el marco de los códigos éticos que impidan la circulación de noticias falsas.
  8. Instamos a los Estados a incluir en sus políticas públicas de comunicación garantías para el ejercicio digno, seguro y ético de la labor periodística.
  9. Los Estados deben garantizar la redistribución equitativa de frecuencias del espectro radioeléctrico y facilitar, incluida la financiación, que los medios de comunicación comunitarios, populares, ciudadanos y alternativos puedan constituirse en el elemento fundamental para la diversidad de las culturas, idiomas, formas organizativas y de resolución de conflictos, basados en el bien común y las formas colectivas de comprender el mundo.
  10. Reiteramos la necesidad de que las políticas públicas deben contemplar la equidad y el respeto de género en todas sus expresiones, trasladándose a las narrativas y prácticas mediáticas.
  11. Reconocemos que la enseñanza, la investigación y la práctica de la comunicación deben ser sensibles al diálogo entre las multiepistemologías y las multiontologías y que respondan al trabajo con y para las comunidades.
  12. Que la investigación y el trabajo en comunicación deben tener una clara vinculación con las demandas sociales orientadas a los territorios y al bien común, siendo un eje transversal en todo el proceso de formación.
  13. Es fundamental desarrollar investigaciones y producir contenidos que disputen el control en el mercado de las imágenes y los regímenes dominantes de visualidad con objetivos decoloniales y antiimperialistas.
  14. Que las instituciones latinoamericanas deben aplicar acciones innovadoras y de cooperación para impulsar el avance de la comunicación.

FUENTE: Esfera Comunicacional.